jueves, 29 de octubre de 2020

COMUNICACIÓN ASERTIVA.

La comunicación asertiva es un estilo de comunicación que nos permite expresar ideas, sentimientos, deseos y necesidades de una manera directa, segura, y honesta sin dejar al lado la empatía y el respeto.

Este tipo de comunicación es fundamental para lograr tener éxito en nuestra vida social y personal, pues es de gran ayuda a la hora de establecer relaciones interpersonales sanas, favoreciendo y potenciando nuestra capacidad de resolver problemas con eficacia y tomar decisiones que nos sirvan para desempeñarnos mejor en la sociedad y ser respetados por los demás.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (2002) la comunicación asertiva: 

“se considera como aquella que sirve a sus fines, la distribución de información y la interacción entre docentes y alumnos. Es por ello y basado en el concepto anterior, se puede señalar que la efectividad de la comunicación en la educación merece especial atención puesto que de allí se determinan los fines y objetivos de la educación en general. La educación que como ciudadanos merecemos y en la que los profesionales de la docencia están en el deber de facilitar mediante mecanismo, estrategias y valores.”

La comunicación asertiva en el contexto educativo necesita ser creada en un ambiente agradable donde los docentes, estudiantes y demás miembros de la institución puedan transmitir conceptos, objetivos, y conocimientos que generen una retroalimentación interactiva y reflexiva, donde todos los participantes puedan realizar acciones que promuevan y estimulen una comunicación de calidad, efectiva y asertiva.

Es de gran importancia resaltar que existen cuatro (4) tipos de comunicación:

Comunicación asertiva: Este estilo de comunicación tiene en cuenta las opiniones ajenas, dándoles la misma importancia que a las propias. Se caracteriza por el respeto hacia los demás, aceptando y entendiendo que la opinión y forma de pensar de los demás no tiene por qué coincidir con la propia, evitando conflictos sin dejar de expresar lo que sentimos de forma directa, abierta y honesta.

Comunicación pasiva: Es aquel estilo de comunicación propio de personas que evitan mostrar sus sentimientos o pensamientos por temor a ser rechazados, incomprendidos o a dañar su imagen. Estas personas suelen poner los deseos de los demás sobre sus necesidades propias al no saber decir no, aunque no estén de acuerdo con la situación.

Comunicación agresiva: Este estilo de comunicación es opuesto a la comunicación pasiva, caracterizándose por la dificultar a la hora de expresar las opiniones y sentimientos personales en momentos de tensión. Suele estar acompañada de frustración e implica culpar e incluso despreciar a los demás.

Comunicación pasivo-agresiva: Consiste en evitar el conflicto mediante la discreción, aunque la persona parece pasiva actúa sutilmente enojada evitando las situaciones que puedan resultarle incómodas o que lo hagan enfrentar con los demás. Estas personas no defienden sus propios derechos (pasividad), pero tampoco se muestra en conflicto con los de la otra parte (agresividad).

Y tu ¿Cuál estilo comunicacional utilizas con tus estudiantes?

Recuerda que la comunicación asertiva se da cuando somos capaces de comunicar y transmitir con seguridad nuestras ideas, sentimientos y opiniones de forma empática, amable y honesta, sin ofender a los demás. Ten en cuenta que escuchar activamente cuando el otro habla, dejar que la otra persona termine de expresar lo que siente y comprender lo que dice antes de sacar conclusiones son estrategias que te ayudaran a mejorar tu comunicación con los demás.

 

Unesco. (Julio de 2002). Comunicación Asertiva. Obtenido de Unesco: WWW.UNESCO.ORG

lunes, 26 de octubre de 2020

Escucha activa.

 La escucha activa es la base fundamental para una buena comunicación, demuestra que el oyente ha comprendido lo que el hablante pretende trasmitir.

Existen varios niveles de escucha que se pueden emplear dependiendo del nivel de entendimiento que se alcanza en cada caso:

  1. Parafrasear es una forma de dirigir la conversación, porque el hablante va a ampliar la información sobre lo que hemos subrayado en nuestra respuesta, al reflejar el contenido de su enunciación.
  2. Reflejar el estado emocional: además de comunicarle lo que se le ha entendido, se le muestra cómo se siente con lo que nos comunica.
  3. Validar: mostrar que se acepta al otro como persona, aunque no estemos de acuerdo con lo que dice.
  4. Manifestar el acuerdo y el desacuerdo como una opinión propia y no como una afirmación indiscutible, lo que permite continuar y avanzar en la conversación sin anular al otro.

Por otra parte, existen aspectos que no permiten una escucha activa:

  1. Rechazar las emociones que el otro manifiesta: las emociones son reacciones automáticas que frecuentemente se dan en determinadas circunstancias. Decir a una persona que no debería sentir lo que siente implica un reproche hacia una conducta sobre la cual no se tiene control; implica manifestarle que no la aceptamos como ser humano.
  2. Juzgar. Al juzgar nos creemos en una posición de superioridad frente al otro, lo cual anula las posibilidades de diálogo, en tanto que genera una relación vertical donde se pone en entredicho la verdad (experiencial, emocional, afectiva) que se nos está comunicando.
  3. Solucionarle el problema al otro: quien te lo está planteando quiere compartirlo contigo, pero él (ella) es la responsable de solucionarlo. Tu solución infantiliza al otro, comunicándole de manera subliminal que le consideras incapaz de pensar el problema y hallar la solución. En vez de ello, trata de escuchar, comprender y dar tu visión del problema.
  4. Interrumpir: espera a que la otra persona te dé paso, aunque no estés de acuerdo con lo está diciendo en el momento. Así, tendrás una visión completa de lo que siente y del porqué lo siente de ese modo. Cuando interrumpes corres el riesgo de perder un hilo importante en lo que el otro te está comunicando.
  5. Dar consejos. No des un consejo que no te hayan pedido. Vuelve a leer el numeral 3 de esta lista.
  6. Descalificar. No descalifiques cuando des tus opiniones. Es una forma de juzgar. Vuelve a leer el numeral 2 de esta lista.

“Nuestro peor problema de comunicación es que no escuchamos para entender:

Escuchamos para contestar”


Referencias

Garcia, J. (02 de Enero de 2009). Psicoterapeutas.com. Obtenido de Comunicación: la escucha activa: http://www.psicoterapeutas.com/terapia_de_pareja/escucha_activa.html

domingo, 25 de octubre de 2020

¿Cómo manejar el estrés?

 


El estrés nos hace sentiros mal tanto física como emocionalmente, se manifiesta en nuestro cuerpo haciendo que nuestros órganos se pongan tensos y les cueste trabajo funcionar; puede también ocasionarnos trastornos alimenticios, ansiedades, temblores o sudor en las manos.  

Los niños, niñas y adolescentes pueden vivir situaciones que los confunden, angustian o preocupan, es decir que les generan estrés. Esto se puede deber a muchas cosas, a que estén nerviosos por un examen, a actitudes groseras o poco respetuosas que la gente tenga con ellos o a que experimenten cambios y les toque enfrentarse a algo nuevo. En el contexto educativo, es importante identificar el estrés para poder ayudarles a desarrollar habilidades que les permitan tener control de la situación.

Para controlar el estrés debemos tomarnos un tiempo para relajarnos y desconectarnos de la rutina, haciendo que este momento se vuelva parte de los hábitos diarios. Intenta tomar las cosas con tranquilidad sin dejarte llevar por la desesperación e intenta seguir poner en práctica lo siguiente:

Se positivo: El estrés por lo regular es temporal y por lo general suele desaparecer cuando reconoces el problema y comienzas a pensar en soluciones.

Aliméntate y duerme bien: Comer saludablemente nos da energía para manejar las situaciones de estrés. No comer tres veces al día o preferir alimentos no saludables puede provocar cansancio, enfermedades o debilidad corporal. Dormir por lo menos ocho horas también es importante; comer demasiado o muy poco o dormir demasiado o muy poco puede empeorar el estrés.

    Dialoga amablemente contigo mismo: Es bueno decirnos cosas que nos relajen o animen a enfrentar lo que nos preocupa, por ejemplo: “Sé que esta vez voy a lograr salir de esto, soy capaz”.

    Relájate: Descubre un pasatiempo que te haga sentir tranquilo, existen ejercicios que nos ayudan a relajar los músculos.

     Haz ejercicio: Busca algún deporte y practícalo, siempre es bueno descargar las energías en alguna actividad física pues esto puede mejorar tu estado de ánimo y reducir el estrés. Si no te gusta hacer ningún ejercicio, búscate una actividad manual que te ayude a relajarte.

    Ríete mucho: Esta es una de las mejores formas de reducir el estrés. La risa estimula el corazón, reúnete con amigos y libera tu tensión, relájate y disfruta del momento que estas compartiendo.

   Busca algo que te guste hacer: Encuentra algún hobby, por ejemplo, leer o escuchar música, esto puede ayudar a distraer los pensamientos que te generan estrés.

    Ponte límites: Aprende a decirle no a ciertas tareas, no te comprometas a llevar a cabo cosas que no deseas o no quieres hacer.

   Busca ayuda: Cuando te sientas estresado, busca a las personas que te quieren y les importa que estés bien. Es de gran ayuda hablar con alguien en quien confíes.

martes, 20 de octubre de 2020

¿Qué es el estrés?

El estrés puede definirse como un conjunto de reacciones fisiológicas que se presentan cuando una persona sufre un estado de tensión nerviosa, producto de diversas situaciones percibidas como amenazantes para la supervivencia, bien sea en el ámbito laboral o personal: exceso de trabajo, ansiedad relacionada con incertidumbre por el futuro (por ejemplo, cuando son impredecibles las consecuencias o reacciones del otro frente a los propios actos), situaciones traumáticas, etc.

El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia. Cuando esta respuesta natural se da en exceso se produce una sobrecarga de tensión que repercute en el organismo y provoca la aparición de enfermedades y anomalías patológicas que impiden el normal desarrollo y funcionamiento del cuerpo humano (Regueiro, pág. 1).

 Para que se genere estrés siempre es necesaria una situación estresora, de lo contrario, la respuesta fisiológica corresponde a la ansiedad y no al estrés. Debido a esto, el estrés actúa como un proceso general de adaptación de los individuos al medio. Nos ha servido para sobrevivir, en tanto que provoca una activación general del organismo y permite que nos adaptemos a los cambios que surgen a nuestro alrededor (Regueiro).

Algunos autores diferencian entre estrés positivo (Eustrés) y negativo (Distrés). El primero es normal y adaptativo, activa al organismo ante situaciones novedosas y está relacionado con el aumento de la actividad física, la creatividad y el entusiasmo. El segundo es desagradable y dañino en tanto que provoca una exacerbada e inadecuada respuesta psicofisiológica que desgasta y obstaculiza la adaptación al cambio, es decir, al estresor (Regueiro).

Existen varios tipos de estrés:

 Estrés normal: las reacciones fisiológicas que se dan en nuestro organismo ante determinadas situaciones y que se consideran normales debido a que nos activan y permiten responder de forma adecuada a dichas situaciones. Por ejemplo, cuando nos enfrentamos a la situación de hablar en público, así como cuando nos preparamos para un examen.

Estrés patológico: cuando el estrés se presenta de modo intenso por periodos prolongados, es muy probable que cause problemas físicos y psicológicos, transformándose en un estrés crónico y nocivo que puede provocar crisis de llanto, depresión, y diversas afecciones físicas.

Estrés post-traumático: es aquel que se presenta después de que una persona ha vivido algún tipo de suceso aterrador, como la guerra, un accidente de tráfico, un robo callejero o un desastre natural. A consecuencia de estos traumas, la persona tiene pensamientos aterradores con frecuencia, relacionados con la situación que vivió. Además, suele suceder que se detone con una palabra o situación relacionada con el momento traumático (volver a pasar por el lugar del evento, por ejemplo).

Síntomas del estrés patológico

El estrés puede causar muchos síntomas, tanto físicos como psicológicos y emocionales. Muchas veces, los afectados no relacionan los signos con el propio estrés.

Estos son los síntomas más frecuentes:

·         Dolor de cabeza: El tipo de cefalea más común es el dolor de cabeza tensional (provocado por la tensión que ejercemos sobre los músculos de la cabeza, la mandíbula y el cuello)

·         Mala memoria.

·         Diarrea o estreñimiento.

·         Falta de energía o de concentración

·         Cambios de la conducta.

·         Problemas de salud mental: ansiedad o depresión.

·         Problemas cardiovasculares: cuando el estrés se prolonga mucho tiempo.

·         Cambios en el peso.

·         Problemas estomacales.

·         Cansancio constante y prolongado.

·         Problemas a nivel sexual: el cansancio generado por el estrés puede provocar problemas en muchos ámbitos de la vida, incluida la sexualidad.

·         Rigidez en la mandíbula y el cuello, ocasionando dolores de cabeza.

·         Insomnio o exceso de sueño: la dificultad para conciliar el sueño es tanto un efecto como una causa frecuente de estrés, afectando tanto a la cantidad como a la calidad del sueño.

Referencias

Cuidate plus. (25 de septiembre de 2020). Obtenido de https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/psicologicas/estres.html

Regueiro, A. M. (s.f.). ¿Qué es el estrés y cómo nos afecta? Obtenido de Universidad de Málaga: https://www.uma.es/media/files/tallerestr%C3%A9s.pdf

 




La comunicación efectiva y afectiva en los diálogos entre docentes y estudiantes.


Uno de los principales retos que tienen los docentes es brindar espacios donde sea posible una comunicación efectiva con sus estudiantes. Y es que la comunicación es un aspecto fundamental en el proceso de enseñanza y aprendizaje.

La comunicación es un proceso de interacción social que consiste en el intercambio de información entre dos o más participantes. Esta información puede ser verbal -por ejemplo cuando dos personas conversan- o, también, no verbal, como la información que percibimos a través de la expresión en la cara de quien, a través de sus gestos, nos hace saber si está enojada, alegre, triste, incómoda, de acuerdo o en desacuerdo. Dentro de la comunicación no verbal, el contacto físico es de gran importancia: un apretón de manos o un abrazo también nos transmiten información.

Enseñar es un proceso de comunicación por el cual el docente transmite los contenidos curriculares utilizando distintas herramientas y metodologías para que el alumno construya su conocimiento.

La comunicación efectiva busca utilizar un lenguaje adecuado para lograr un intercambio afectivo y empático entre el docente y los estudiantes, generando ambientes de armonía y solidaridad. En este proceso, el docente y los estudiantes interactúan en un contexto donde existen objetivos que van más allá de la transmisión de la información y que tienen como finalidad formar a los estudiantes académica y personalmente.

En el aula de clase es importante que los docentes cuenten con herramientas y habilidades efectivas que les permitan cumplir con el rol complejo de transmisores de conocimientos y, al mismo tiempo, de motivadores y mediadores en los procesos de interacción docente-alumno, con el fin de garantizar éxito y calidad en el contexto educativo.

Debemos tener en cuenta, que los docentes están expuestos a este proceso diariamente y la actitud es de gran importancia a la hora de transmitir mensajes. La manera de hablar y el desenvolvimiento que tengas dentro del aula puede decir mucho sobre ti. Por eso es recomendable tener una buena postura que refleje naturalidad y seguridad. Además, utilizar un lenguaje claro y adecuado son puntos clave que favorecen una comunicación adecuada.

Con base en esto, te invito a reflexionar con las siguientes preguntas:

  • ¿Le das importancia a las ideas y opiniones de tus alumnos?

  • ¿Tus estudiantes participan en clase? ¿Sienten confianza para hacer preguntas?

  • ¿Estimulas a tus estudiantes cuando la situación lo amerita?

  • ¿Qué haces cuando hay ruido en el aula de clase? ¿Gritas? ¿Hablas bajo ¿Cómo reaccionas y qué logras con esa reacción?

  • ¿Utilizas un nivel de lenguaje adecuado para el nivel en el que están tus estudiantes?

  • ¿Hablas demasiado rápido o muy despacio?

  • ¿Tienes contacto visual con tus estudiantes?

  • ¿Manejas un tono de voz adecuado?

  • ¿Te expresas de forma clara y precisa?

  • Si nadie participa en tus clases, ¿Qué piensas de tu comunicación afectiva y efectiva con los estudiantes?

Recuerda que una buena comunicación favorece un buen clima en el aula y, a su vez, el proceso enseñanza-aprendizaje.

martes, 13 de octubre de 2020

Habilidades para la vida

 Relacionarnos con las personas implica mucho más que el simple hecho de hacer contacto o tener algún trato con alguien. Requiere, en primer lugar, que cada persona se conozca y acepte tal y como es. Esto conlleva dejar a un lado los juicios previos y tratar de comprender a la otra persona; comunicarnos claramente sin que nuestras palabras hieran; solucionar problemas y negociar conflictos de la forma más positiva posible, etc. En definitiva, implica dominar una serie de destrezas y capacidades para desenvolvernos en la sociedad de manera eficaz, enfrentándonos con éxito a las diversas situaciones que nos plantea la vida.

Todo esto se agrupa bajo el termino Habilidades para la vida (HpV). La Organización Mundial de la Salud las define como “aquellas aptitudes necesarias para tener un comportamiento adecuado y positivo que nos permita enfrentar eficazmente las exigencias y retos de la vida diaria.” Escrito de esta forma, las HpV se orientaron a la promoción de la salud pública, es decir,  a retrasar la edad de inicio del consumo de alcohol, tabaco y cannabis,  prevenir conductas sexuales de alto riesgo, mejorar conductas relacionadas con la salud y la autoestima, promover el ajuste social positivo, mejorar el desempeño académico y/o prevenir el rechazo del grupo de pares etarios.

Las 10 habilidades consideradas necesarias para la vida humana, son las siguientes:

 

§  Autoconocimiento: Implica reconocer nuestro ser, carácter, fortalezas, debilidades, gustos y disgustos.

§  Empatía: Se trata de la capacidad de ponernos en el lugar del otro, entendiendo sus circunstancias y sentimientos, aunque no los compartamos.

§  Comunicación asertiva: Tiene que ver con nuestra capacidad de expresarnos tanto verbal como no verbalmente, en forma apropiada con nuestra cultura y las situaciones que se nos presentan.

§  Relaciones interpersonales: Nos ayudan a relacionarnos en forma positiva con quienes interactuamos, es decir, a tener la destreza necesaria para iniciar y mantener relaciones amistosas que son importantes para nuestro bienestar mental y social, mantener buenas relaciones con los miembros de nuestra familia, y a ser capaces de terminar relaciones de manera constructiva.

§  Toma de decisiones: Nos ayuda a manejar constructivamente las decisiones respecto a nuestras vidas.

§  Manejo de problemas y conflictos: Nos permite enfrentar de forma constructiva los problemas en nuestras vidas.

§  Pensamiento creativo: Nos permite explorar las alternativas disponibles y las diferentes consecuencias de nuestras acciones u omisiones, ayudándonos a ver más allá de nuestra experiencia directa y a responder de manera adaptativa y con flexibilidad frente a las situaciones que se presentan en nuestra vida cotidiana.

§  Pensamiento crítico: Es la habilidad para analizar información y experiencias de manera objetiva.

§  Manejo de emociones y sentimientos: Nos ayuda a reconocer nuestras emociones y las de otros, a ser conscientes de cómo influyen en nuestro comportamiento y a expresarlas en forma apropiada.

§  Manejo de tensiones y estrés: Nos ayuda a reconocer las fuentes de estrés y sus efectos en nuestras vidas, a realizar acciones que reduzcan las fuentes de estrés y a aprender a relajarnos de tal manera que las tensiones creadas por el estrés inevitable no nos generen problemas de salud.

 

 

Es importante impulsar desde colegios y hogares la educación y el conocimiento de estas habilidades en los procesos educativos, siempre con el fin de que los estudiantes las conozcan y las desarrollen, para afrontar eficazmente las adversidades que aparecen a lo largo del desarrollo.

Referencias:

§  Organización Mundial de la Salud (1993). Enseñanza en los colegios de las habilidades para vivir para niños y adolescentes.

 

jueves, 8 de octubre de 2020

El duelo y lo que conlleva elaborarlo.


Uno de los eventos más difíciles de afrontar para los seres humanos es la pérdida de un ser querido, pues pasamos por momentos que implican dolor, angustia y tristeza, lo cual trae como consecuencia reacciones emocionales que, a pesar de ser totalmente normales, resultan altamente dolorosas.

El duelo se da en diversos contextos de pérdida o ruptura, como respuesta la muerte de un ser querido, el rompimiento de una relación amorosa, el fin de una amistad, la perdida de la libertad y otros cambios drásticos que se dan en el transcurso de la vida. 

Sin embargo, no toda perdida genera un dueloEste proceso se da cuando se tiene una pérdida significativa, es decir, que tiene valor e importancia para nosotros. 

Es importante aprender a llevar este proceso, ya que los sufrimientos que generan estas pérdidas pueden causar enfermedades mentales y hasta físicas que pueden llegar a afectar nuestro bienestar y equilibrio.

Para ello, resulta útil conocer las etapas del duelo, en tanto que nos permite conocer y comprender en qué situación se encuentra una persona durante este proceso. Hay que tener en cuenta que estas fases o momentos, no son equiparables con etapas, pues no se dan una tras otra. Sería mejor pensar los momentos del duelo como un proceso con varias tareas, en el que pueden presentarse algunas variaciones.

• MOMENTO, FASE O TAREA 1 (NEGACIÓN):  Coincide con el primer momento del duelo y se caracteriza por la dificultad de aceptar la realidad, ya que resulta muy dolorosa. Este rechazo va acompañado, generalmente, de una sensación de aturdimiento o confusión en la persona. Se ve afectado el ritmo cardiaco, se producen náuseas y temblores en el cuerpo. La persona puede tener un comportamiento tranquilo e insensible o por el contrario puede verse muy exaltada. Ambas reacciones son naturales, por lo tanto no hay que crear resistencia. 

• MOMENTO, FASE O TAREA 2 (IRA): Es en esta tarea cuando la persona entiende que lo sucedido no puede seguir siendo negado y empieza la fase de la ira. En este momento se manifiestan los sentimientos reprimidos en la primera etapa y por lo general aparece una explosión de emociones, entre ellas la rabia y la culpa. La finalidad de este momento es que la persona logre asimilar la perdida a través de reacciones emocionales ya que es normal sentir enojo, frustración e impotencia en dicha situación.

• MOMENTO, FASE O TAREA 3 (NEGOCIACIÓN):En esta fase, la persona comienza a pensar en las cosas que pudo haber hecho de manera distinta para evitar dicha perdida. Este momento se caracteriza por la disposición de la persona para hacer un cambio con tal de revertir la pérdida. En muchas ocasiones está acompañado de peticiones y arrepentimientos dirigidos hacia un ser superior. 

• MOMENTO, FASE O TAREA 4 (DEPRESIÓN):Luego de la negociación, empezamos a entender que la muerte es inevitable para todos, y comprendemos que ya no hay nada qué hacer para revertirla. La persona puede entrar en una depresión que puede ir acompañada de debilitamiento y adelgazamiento corporal. Este momento se caracteriza por un profundo sentimiento de tristeza y melancolía por las cosas que ya no volverán. La persona se muestra intranquila, irritable y con poca paciencia; siente agotamiento físico y mental, por lo que quiere dormir por muchas horas. Este es uno de los momentos más críticos del proceso, donde el acompañamiento de un profesional en salud mental podría ser clave para no aislarse en exceso.

• MOMENTO, FASE O TAREA 5 (ACEPTACIÓN):Es la última fase del duelo. La persona inicia un proceso de aceptación de la perdida. Dentro de esta tarease afronta el desafío de vivir sin ese ser querido y,luego de experimentar sentimientos de ira, impotencia y tristeza, comienza a tener una esperanza de vida que le permite estar preparada física y mentalmente para una reconciliación con la realidad y así retomar su vida. Al final de esta fase la persona tendrá la capacidad de expresar su dolor sin excederse en las emociones. 

Los duelos son dolorosos y complicados, pero cuando logramos afrontar la perdida sanamente resultan ser oportunidades para nuestro crecimiento personal

¿Cómo acompañar estudiantes en proceso de duelo?

Diversos autores han hablado sobre la importancia del acompañamiento empático hacia los estudiantes en procesos de duelo, pues perciben a la escuela como un apoyo significativo. John Bowlby (1998) le añade a esto que poder ser acompañado en todo momento por alguien cercano que comprenda y ayude a poner palabras al dolor que se siente después de la pérdida de un ser querido es un hecho clave para asegurar un proceso de duelo positivo.

Debemos considerar la importancia de acompañar al niño o adolescente en este proceso, ayudándole a hacer una asimilación y superación de las perdidas mediante una relación de ayuda que consiste en aprender a estar ahí presente, dispuestos a escucharlo y ayudarlo a enfrentar y sanar ese dolor.

También, se hace importante transmitirle al estudiante nuestra intención, para que tenga conocimiento de que comprendemos su dolor y sepa que le ayudaremos. De esta forma, sabrá que no estará solo a la hora de sobrellevar este reto que le puso la vida: la pérdida de un ser querido.