El estrés puede definirse como un conjunto de reacciones fisiológicas que se presentan cuando una persona sufre un estado de tensión nerviosa, producto de diversas situaciones percibidas como amenazantes para la supervivencia, bien sea en el ámbito laboral o personal: exceso de trabajo, ansiedad relacionada con incertidumbre por el futuro (por ejemplo, cuando son impredecibles las consecuencias o reacciones del otro frente a los propios actos), situaciones traumáticas, etc.
El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia.
Cuando esta respuesta natural se da en exceso se produce una sobrecarga de
tensión que repercute en el organismo y provoca la aparición de enfermedades y
anomalías patológicas que impiden el normal desarrollo y funcionamiento del
cuerpo humano
Algunos autores diferencian entre
estrés positivo (Eustrés) y negativo (Distrés). El primero es normal y
adaptativo, activa al organismo ante situaciones novedosas y está relacionado
con el aumento de la actividad física, la creatividad y el entusiasmo. El
segundo es desagradable y dañino en tanto que provoca una exacerbada e
inadecuada respuesta psicofisiológica que desgasta y obstaculiza la adaptación
al cambio, es decir, al estresor
Existen varios tipos de estrés:
Estrés normal: las reacciones fisiológicas que se
dan en nuestro organismo ante determinadas situaciones y que se consideran normales
debido a que nos activan y permiten responder de forma adecuada a dichas
situaciones. Por ejemplo, cuando nos enfrentamos a la situación de hablar en
público, así como cuando nos preparamos para un examen.
Estrés patológico: cuando el estrés se presenta de modo intenso por periodos prolongados,
es muy probable que cause problemas físicos y psicológicos, transformándose en
un estrés crónico y nocivo que puede provocar crisis de llanto, depresión, y
diversas afecciones físicas.
Estrés post-traumático: es aquel que se presenta después de que una persona ha
vivido algún tipo de suceso aterrador, como la guerra, un accidente de tráfico,
un robo callejero o un desastre natural. A consecuencia de estos traumas, la
persona tiene pensamientos aterradores con frecuencia, relacionados con la
situación que vivió. Además, suele suceder que se detone con una palabra o
situación relacionada con el momento traumático (volver a pasar por el lugar
del evento, por ejemplo).
Síntomas del estrés patológico
El estrés puede causar muchos
síntomas, tanto físicos como psicológicos y emocionales. Muchas veces, los
afectados no relacionan los signos con el propio estrés.
Estos son los síntomas más
frecuentes:
·
Dolor
de cabeza: El tipo de cefalea más común es el dolor de cabeza tensional
(provocado por la tensión que ejercemos sobre los músculos de la cabeza, la
mandíbula y el cuello)
·
Mala
memoria.
·
Diarrea
o estreñimiento.
·
Falta
de energía o de concentración
·
Cambios
de la conducta.
·
Problemas
de salud mental: ansiedad o depresión.
·
Problemas
cardiovasculares: cuando el estrés se prolonga mucho tiempo.
·
Cambios
en el peso.
·
Problemas
estomacales.
·
Cansancio
constante y prolongado.
·
Problemas
a nivel sexual: el cansancio generado por el estrés puede provocar problemas en
muchos ámbitos de la vida, incluida la sexualidad.
·
Rigidez
en la mandíbula y el cuello, ocasionando dolores de cabeza.
·
Insomnio
o exceso de sueño: la dificultad para conciliar el sueño es tanto un efecto
como una causa frecuente de estrés, afectando tanto a la cantidad como a la
calidad del sueño.
Referencias
Cuidate plus. (25 de
septiembre de 2020). Obtenido de
https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/psicologicas/estres.html
Regueiro, A. M. (s.f.). ¿Qué es el estrés y cómo nos
afecta? Obtenido de Universidad de Málaga:
https://www.uma.es/media/files/tallerestr%C3%A9s.pdf
Cuidate plus. (25 de
septiembre de 2020). Obtenido de
https://cuidateplus.marca.com/enfermedades/psicologicas/estres.html
Regueiro, A. M. (s.f.). ¿Qué es el estrés y cómo nos
afecta? Obtenido de Universidad de Málaga:
https://www.uma.es/media/files/tallerestr%C3%A9s.pdf

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