La escucha activa es la base fundamental para una buena comunicación, demuestra que el oyente ha comprendido lo que el hablante pretende trasmitir.
Existen varios niveles de escucha que se pueden
emplear dependiendo del nivel de entendimiento que se alcanza en cada caso:
- Parafrasear es
una forma de dirigir la conversación, porque el hablante va a ampliar la
información sobre lo que hemos subrayado en nuestra respuesta, al reflejar
el contenido de su enunciación.
- Reflejar el estado
emocional: además de comunicarle lo que se le ha
entendido, se le muestra cómo se siente con lo que nos comunica.
- Validar:
mostrar que se acepta al otro como persona, aunque no estemos de acuerdo
con lo que dice.
- Manifestar el
acuerdo y el desacuerdo como una opinión propia y no como una afirmación
indiscutible, lo que permite continuar y avanzar en la conversación sin
anular al otro.
Por otra parte, existen aspectos que no permiten
una escucha activa:
- Rechazar las emociones que el otro manifiesta:
las emociones son reacciones automáticas que frecuentemente se dan en
determinadas circunstancias. Decir a una persona que no debería sentir lo
que siente implica un reproche hacia una conducta sobre la cual no se tiene
control; implica manifestarle que no la aceptamos como ser humano.
- Juzgar. Al juzgar nos creemos en una posición
de superioridad frente al otro, lo cual anula las posibilidades de
diálogo, en tanto que genera una relación vertical donde se pone en
entredicho la verdad (experiencial, emocional, afectiva) que se nos está
comunicando.
- Solucionarle el problema al otro: quien te lo
está planteando quiere compartirlo contigo, pero él (ella) es la
responsable de solucionarlo. Tu solución infantiliza al otro,
comunicándole de manera subliminal que le consideras incapaz de pensar el problema
y hallar la solución. En vez de ello, trata de escuchar, comprender y dar
tu visión del problema.
- Interrumpir: espera a que la otra persona te
dé paso, aunque no estés de acuerdo con lo está diciendo en el momento.
Así, tendrás una visión completa de lo que siente y del porqué lo siente
de ese modo. Cuando interrumpes corres el riesgo de perder un hilo
importante en lo que el otro te está comunicando.
- Dar consejos. No des un consejo que no te
hayan pedido. Vuelve a leer el numeral 3 de esta lista.
- Descalificar. No descalifiques cuando des tus
opiniones. Es una forma de juzgar. Vuelve a leer el numeral 2 de esta
lista.
“Nuestro peor problema de
comunicación es que no escuchamos para entender:
Escuchamos para contestar”
Referencias
Garcia,
J. (02 de Enero de 2009). Psicoterapeutas.com. Obtenido de
Comunicación: la escucha activa:
http://www.psicoterapeutas.com/terapia_de_pareja/escucha_activa.html

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